domingo, 6 de marzo de 2011

Primera cita

Hace un rato saltaba de alegría, no es que no lo haga ahora, pero no sé nada al respecto y lo digo sin editarlo, estoy más asustada que la chucha.

Ha sido un día nada más perfecto, un viernes 5 de noviembre perfecto. Y aún sonrío, ¿Estarás sonriendo como yo ahora?, me siento una niña chica, con todas estas mariposas dándome vueltas y vueltas en el estomago, justo cuando yo pensaba que me habían abandonado, me encantas, será un secreto a voces.
Es muy cómodo sentarse desnudo frente a otro sin esconder ningún rincón de mi cuerpo, es cómodo reírme con ganas de todo lo que no se debe hacer en una primera cita, es cómodo no pensar, hacer, y decir exactamente todo lo que no debería y luego celebrarlo con un choca esos cinco.

Tuve miedo de tomar tu mano, miedo de besarte en un principio, pero caigo, caímos y fue demasiado entretenido, ¿Lo hacemos de nuevo?, una y otra vez estoy segura de que puedes sorprenderme varias veces más, y no espero nada serio, osea muy en el fondo sí, soy yo no se puede pedir menos, y tengo ganas de esa llamada, de volver a tu sonrisa pícara, para poder cerrar mis ojos de tanto reírme, estoy cómoda.
Y planeé sobornarte, convencerte de pasar la noche conmigo, créeme que lo haré, dame días, tengo mis encantos, pero cuando lo dije no dudaste, sonreíste y dijiste: Créeme que si pudiese me quedaría a alojar.
Tu y tu manía de tratarme de usted. (me encanta)



Y chocolates, drogas, noches varias, las que quieras, por esta semana mis pensamientos van directo a ti, románticamente hablando, yo la que no quiere nada, y concluimos lo mismo, sin miedo y con nuestros cuerpos diciendo lo contrario, con tu brazo acariciando mi espalda, lo dijimos, soy parte de esa gente que miente.
Es simple, me parece desquiciado pensar que dormir reiteradas veces con alguien no te lleve inevitablemente a querer de algún modo a esa persona, no todo es carnal, al menos no todo para mi es carnal (aquí va nuevamente mi rostro de duda), me rehúso a esa idea, no es sólo sexo, por lo menos no esta vez, dormir con alguien, besar a alguien, reír con alguien, conversar con alguien, y sin querer generar ese ambiente no puede ser nada, por lo menos besarte no se me hace nada, me gusta que tu lengua juguetee con la mía.

Tengo miedo señor de los mil errores en la primera cita, yo y mi mala costumbre de quererlo todo de inmediato (y resuenan las palabras de mi padre en mi cabeza), pero tengo ganas de más, aunque sólo conozco este lado tuyo cuando estas conmigo, y quiero más de la simplicidad que podemos tener.
Primera cita y estoy completamente fuera de control, no me desconozco, soy una loca de pacotilla, pero hoy me drogaste y me dejaste noqueada con una gran sonrisa de lado a lado.
Había una Tihare feliz......

Cómo decía Juanes: "Hay tantas cosas que me gustan hoy de ti".
¿Jugarás conmigo?, ¿Seré una de tus aventuras, de aquellas que me contaste hoy?
Porque no quiero serlo. (espero que lo sepas)




No hay comentarios:

Publicar un comentario