viernes, 4 de marzo de 2011

Día.

Mi cabeza da vueltas, pero jamás me sentí más cómoda, cuando la silla gira mucho más de lo que debe. Me pregunto cuanto tiempo llevo girando y chocando con cada una de tus paredes, vigilando cautelosamente cada curva, cautelosamente girando a una velocidad a la que te niegas poner fin. Pero me hablas continuamente, exasperadamente, emocionalmente, astutamente, ligeramente tu voz toca seduce y se resbala por mi cuello, todo esto sólo para volver a hablarme y girar, eso es todo lo que hago girar.
Me reflejo en cada una de tus sonrisas, cuelgo sin miedo, es continuo contigo, seamos bicolores, así sólo tu y yo podríamos mezclarnos, así podría reírme de mi misma mientras giro a tu alrededor, así podría ya no extrañarme, sería sólo un color, sólido pero junto a ti. Estaría sentada esperando a que pasarás a tocar mi puerta, sentada con mis mejores zapatos y peinado, ¿pasarás verdad? porque yo si estaré esperando.

Ya no me miraría continuamente en el espejo, ya no sería sublime y ya no se repetirían las mismas palabras, te prometo que ya no seriamos los mismos. Yo quiero saltar al abrir la puerta, quiero que mientras me miras no sientas el terremoto bajo mis pies, quiero que no sepas lo despreciable de mi obviedad cuando de mi lado del espejo estoy desnuda frente a ti. Prometo que nos ahogaremos en sonrisas permanentes, prometo ser permanente pero por siempre incoherente, y esperarte segundos, jamás negarte, jamás creerlo.


Serías Jack, perfecto y girando bicolor, y aunque no te gustara me dormiría a tu lado cada noche, cada día, si mal no recuerdo era de día, dormiría allí aunque tu olor ya no me embrigara y en vez de eso sólo me intoxicaras. Ya no sería buena para dudar, y jugaría a las adivinanzas con lo demás si al fin y al cabo tu tienes mis secretos entre las cejas, si tienes mis latidos en cada pestaña, si tienes mi ir y venir continuo palpado en tus labios, tienes mi locura entre tus dedos, concentrada, inmune, conforme, moldeada.

Nadaría en la misma piscina, aún si el aire me abandonara, pero me sobra tiempo, tu tiempo, ese tiempo que este carrusel no alcanzó a poseer, aún así esperaría mucho más del que ya es mío y todo lo que me queda, yo te esperaría, pinto mis uñas de un color que no eliges en la distancia, de un color nauseabundo parecido al arco iris que sin mi no ves. Quizás me esforzaría más de la cuenta, quizás sólo me queda la boleta, el día que crea eso de verdad mírame y píntame bicolor otra vez, tómame sólida, moldeada y concentrada, sientáme y hazme girar como lo hiciste hace un minuto atrás.

Quizás ser simple es lo que quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario