viernes, 18 de marzo de 2011

Ecléctico

Siempre me repito la misma frase cuando ya no sé como empezar: Mantenlo simple.
¿Pero de qué hablar?, ¿De qué  hablarte?

Y allí estás de nuevo hablándome, y ya no sé ni que responder, cuando la duda me abusa, y temo de no volver a leer o escucharlo de nuevo, y ¿si te cansas?, me volveré a sentar con las letras sobre mis piernas, en un constante espacio mío, mirando esa misma ventana, y viendo como el día se desvanece, mi imagen de hoy son notas sobre un piano bajo una tarde lluviosa.
Odio pensar en seguir el plan, pero soy uno más dentro de este plan, cuando yo no quiero ser parte del plan.

Había olvidado por completo tu voz, había olvidado como se sentía al frío al caer la tarde en invierno, había olvidado la estupidez endógena que me abraza en esta época del año, había olvidado el silencio. Sólo quiero quitarme los zapatos y caminar descalza. Tan sólo no quiero formar parte del plan.
Y mi risa se vuelve fatídica, la respiración agitada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario