jueves, 24 de abril de 2025

Maldita

Me llamaste maldita, 

maldita escupió tu boca sobre mi cara, pronunciar una palabra no fue opción 

me llamaste maldita, maldita mi cama, maldita mi boca,  

maldita gritabas; maldita 

Y el vómito verbal me sepultaba con cada palabra. 

 

Me llamaste maldita, maldita con todas tus ganas 

y quizás no lo veías en mi cara, pero al unísono de tu habla 

explotaba cada órgano contenido dentro de esta jaula. 

 

Me llamaste maldita y puta, mientras te reías con tus amigos en la llamada. 

 

Me llamaste maldita de distintas formas y sinónimos y con un sin número de palabras 

y del lado del receptor, con mis pocas ganas, mi nulo talento  

y la insuficiencia de herramientas afectivas y emocionales me ahogaba en el ciclo repetitivo del autocastigo de la vergüenza, la culpa, todas falencias y mis faltas. 

Perdóname, perdóname, perdona-, perdón, perdón? 

Jamás debí haberte dejado respirarme en la cara. 

 

Maldita, maldita, maldita 

Desde esta boca maldiciones emanarán, con tu nombre, con tu rostro, con tu olor 

y me extenderé por la tierra que pisas y el aire que respires. 

te entraré por los ojos como espinas y te apuñalaré desde adentro, 

por cada palabra, cada burla, por cada grito, por cada humillación, 

por cada asfixia contra la pared, por las patadas contra la puerta del baño que me albergaba. 

 

Me ramificaré como micelio y donde quiera que vayas te encontraré 

y te asfixiare noche a noche día a día, maldita, por maldita. 

 

Maldita, pero llorarás mi nombre, 

Maldita porque el cuerpo sana, pero mis heridas llaman. 

 

Maldita, elegiste mi nombre con tus propias palabras.  

Carcasa

Macabro un universo en estado de fuga, 

trágico sin ser tragedia griega, 

pero trágico como ni la sombra como rezago de mi presencia. 

Coleccionista de analogías que te resuenen al amor 

conceptos que tu naturaleza acuariana te permita juzgar, desmenuzar y criticar.  

Y así tomar prestado de tu boca, tomar prestado de mi boca, 

para finalizar jugando al ciclope con besos de ella, de su boca. 

Salud por ti parte hermosa de mi vida, este cortito de veneno por ti, 

por tus ojos mentirosos, manipuladores y víctimas, terrible embriagadora combinación. 

Londres 36

Enloquecí en Londres 36, en el quinto piso, departamento a mano derecha al fondo. 

Trastoqué mis delirios fascinados con tus besos que hoy simplemente no entiendo. 

No entiendo la vesania y como la luz no logró iluminar verdades a la vista. 

Lucidez que esos 21 días estuvo ausente, carente, inexistente y que volvía a a 37.000 pies de altura. 

Porque los besos no mienten, advierten mentiras pacientes, presagian verdades que me negaba a querer ver.  

Padecen de ingenuidad cuando habiéndolo visto con los ojos cerrados horas antes te lo conté. 

Dos semanas aguantó tu hipocresía, dos semanas y cobarde cuando ya no me veías vocalizabas, manifestabas, dictaminabas y decidías.  

Tomaste prestados mi cuerpo, mis labios, mi sexo, mi tiempo, mi angustia, mi vergüenza, mis tapujos, mi ego. 

Me llamaste el 14 de Julio para contármelo yo aún lo recuerdo. 

 

Narcisa

Madre, madre, madre 

yo simplemente no conozco 

el significado de la palabra madre. 

 

Me hablan de ti y me suena a alguien que no conozco 

yo conozco otras versiones, otras personalidades, 

otras historias, otras navidades, 

otros momentos que se trataban de mi 

pero de algún modo ninguno de nosotros 

nos dimos cuenta de que en realidad todo se trata de ti. 

 

Narcisa, a veces me llamas y no contesto 

y entonces nuevamente me escriben tus personalidades 

tu manipulación rehusada ya no es tan lindo concepto. 

 

Eres tu religión, la voz de la razón, 

sabes más que expertos en sus áreas,  

me mentías, pero era tanto lo que quería que me quisieras que te creía. 

 

Narcisa, ojalá pudiese decir te extraño mamá,  

pero no te pienso nunca y me enteré de que tuviste el descaro de decir: 
“Me toco una mala hija”, como si hubieses podido elegirías a otra. 

 

Narcisa, eres ciega y sorda, porque muda jamás, 

te embriagas en tu propia voz, en tu propio Dios, 

espero que te sea suficiente y te deseo lo mejor,  

espero que algún día logres sanar ese dolor.