Si siguen metiendo bulla tírales agua, entones ¿si yo fuese sólo ruido así me callarías?.
Lo gracioso es que no sentiste sus ladridos, pero dormiste plácidamente sin saber que en la otra habitación yo miraba por la ventana intentando entender porque ladraban.
Rompí otro par de lentes.
Te pusiste cómodo en mi cama, cómodo en mi espacio que no pensé que te cobijaría, al menos no por ahora, y te desnudaste verbalmente frente a mi pero yo bebí frente a ti mientras encendía un nuevo cigarro, y escuchábamos a un viejo rasposo que tenía toda la razón del mundo, y nos reíamos. Ahora te extraño, tus conversaciones no a ti, para extrañarte a ti tendría que tener un gusto adquirido a un fin sin puntos finales y aunque me critiques que no sé cerrar ciertas cosas tu eres uno de ellas. Y me acuerdo de cosas y no sé si me mientes o sólo prefieres ver la expresión en mi cara cuando me dices no me acuerdo y sonríes. Maldito cíclope.
Me cuesta confiar, pero confío en ti, en la manera en que me miras, en la forma en que me tocas "sin querer", jamás habías sido una persona tan de tacto, al fin de cuentas tan estúpida no soy, pero pienso más de la cuenta y esta podría ser una vergüenza más de las tantas que mejor ya no vale la pena mencionar. Rebecca Ferguson tiene toda la razón en las primeras tres lineas de su tercer tema de su primer disco, eso eres tu. Pero no importa te dije lo que debía decir, lo suficiente por ahora, jamás diría todo, me gusta que me busques sabiendo donde encontrarme.
Me gustaría pronunciar tu nombre, pero no vale la pena asustar a mi cíclope favorito, no sé que sería yo en tu mundo, pocas palabras y las suficientes. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario