martes, 20 de septiembre de 2016

Caleidoscopio

Continua la misma canción sonando, continuo viendo mis dedos escribir y borrar constantemente y como de a poco quizás el vino juega su mejor carta, como de a poco quizás con cada sorbo y sin mayor esfuerzo y sin la respiración entrecortada esta vez, me atrevo a enfrentar las palabras, estas que aprendí a pensar y no decir, vivir en silencio sintiendo sin pronunciar tampoco fue la solución.

La lógica puede convencerme de apaciguar, apaciguarme a mi misma a través de los juegos que este vino; esta vez tinto puede lograr decir sin miedo, decirte porque no lo digo nunca, y hoy me carcomen las palabras que no pronuncio, hoy respirar se hace difícil a ratos, son días como hoy los que olvide sentir, días como hoy los que me obligué a no sentir.
Y me arrepiento, de a poco me trato de perdonar a mi misma.

¿Están todos estos químicos dentro de esta duramadre bajo control?
No, pero créeme que trato, cada vez que te miro y te hablo.
Sí incluso esas veces que te miro con recelo, con miedo en parte a que no ser lo suficiente, lo suficiente que te hizo mirarme en primer lugar, y me arrepiento de cosas que jamás antes me había arrepentido, las busco constantemente y me arrepiento hasta de recuerdos antes de ti, jamás pensé estar decepcionada de mi misma, pero culpemos al vino, que hoy se la jugó y lo logró.

Vergüenza constante y no soy dura sólo sé enumerar muy bien, enumerar y recordar. Recordar que no quiero ser poco, y que espero que tus ojos no me pasen por alto. Cuando sé que dentro existe tanto, un respiro fuera del agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario