jueves, 19 de junio de 2014

El vaso de agua que tu no entiendes.


No tienes idea de lo mal que me tiene esta situación. No sé que imaginarme ni que esperarme, ya no quiero esperar nada. Sigo descolocada, sólo tengo claro que me llene de pega para no pensar en ti y hacerme la fuerte.

Pero no me funciona.

No tienes idea de lo que llorado y negado durante estos días, la idea de tomar la raíz y arrancarte de una vez por todas de mi vida, arrancarte aún así quizás no lo soporte por un tiempo largo.

Y no te puedo escuchar, no te puedo ver con estos ojos hinchados y rojos que hoy ya no se contuvieron más tu sabes que no me sale eso de hacerse la que no le importan las cosas.

Y he quemado todas esas etapas: te he odiado con todas mis ganas y te he criticado en mil maneras pelando conmigo misma mentalmente mientras voy en el metro o cuando camino a casa.


De cierta manera esa parte de mi vida donde tu estas paro en seco y ahí me quede esperando no se qué.


Perdóname pero extraño todo lo que te hace a ti, ese tu que me encanta. Y decir sólo te amo? ya ni cumple su función prefiero decírtelo de otras maneras, no sé que espero de ti, pero odio haber cooperado para que llegásemos a este punto donde quedamos varados olvidándonos de como sólo nosotros nos bastábamos y donde nos decíamos todo con sólo mirarnos

Sin decirnos nada, donde todo se arreglaba solo con estar contigo, y me ahogo en este vaso de agua que tu no entiendes porque conozco tu manera de pensar y estoy consciente de que no me entiendes por más que lo intentes. Pero ya no sé ¿Si nos amamos tanto como antes, si nada ha cambiado, si cambiaste tu primero o fui yo o evolucionamos ambos dos a distintos tiempos y espacios? No tengo otra manera de explayarme, lo siento sabes como me pongo y como digo las cosas, pero ya no puedo pelear contigo, ya no puedo discutir porque sólo nos agotamos y al final de cuentas siento que no terminaremos este camino de la mano como planeamos. Yo ya no cambiaré más, sabes de mi más de lo que deberías y soy tuya más de lo que crees pero hace un rato nos soltamos y aún no nos volvemos a tomar de la mano, no quiero que sólo la tomes por tomarla, quiero que ese gesto resuma todo, hasta la manera en tus ojos me verán y en como se formará esa curva de tu boca cuando sonríes y en como con la otra mano te despeinaras-peinaras y te acomodarás el gorro burdeo que casi siempre traes. Lo siento siempre te observo. Y ya no sé hasta cuando te querré o hasta cuando te necesitaré, pero no logro responder adecuadamente esa pregunta que me hiciste hoy y mil veces antes: ¿Que quieres de mi?, Quiero todo hasta el olor de tu pelo cuando duermes porque usas el mismo shampoo que yo, tu almohada que es mía porque huele a mi baba, ese lado de la cama que es mío y ese detalle de siempre tener la cama hecha porque me carga dormirme en una cama desarmada, por ese té de las mañanas cuando duermo contigo, y que hasta el gato duerma entre nosotros. El vino que siempre nos tomamos juntos. Y las fotos que ya casi ni existen. Te extraño, nos extraño ya no sé como más explicarlo, nadie extraña algo que nunca haya conocido.





¿Cómo sigue este plan?



No hay comentarios:

Publicar un comentario