Podrías bloquear cada pensamiento y forzarme a repetir lo que de tu boca me envenene.
Podrías mirarme directo a los ojos sin pestañear y sin dudar de cada palabra.
Podrías conquistarme una y otra vez obligándome a recordarte a diario.
Podrías detener el tiempo, detener la guerra, detenerme a mí.
Podrías escupirme en la cara y aún así te querría.
Podrías sonreír en vano y créeme aún te abrazaría a través del espejo que se nos interpone.
Podrías ser cada vez menos y mezclarte con otros aún así jugaría cada día a encontrarte nuevamente.
Podrías dejar de existir y yo demente como me conociste te seguiría tomando la mano.
Podrías negarme cada 13 minutos y amarme al siguiente, para empujarme al décimo quinto.
Podrías inventarte una personalidad distinta cada mañana y cada día tocaría tu puerta para presentarme sólo para divertirte.
Podrías irte cada noche y buscar otros brazos incesantemente, ninguno de esos seré yo, volverás apenas el sol bese mi espalda.
Podrías quitarme el aliento constantemente, dudar lo que quieras, aún me reiría aunque los demás te mirasen extraño.
Podrías gritar y evitar llorar, no importa yo aún me colgaría de tu cuello y te besaría con todas mis ganas.
Podrías destruirnos una y otra vez, dejar que esta locura permanente nos invada, y negarme tu cama, seguiré siendo el cuervo al lado de tu ventana.
Si debo robarte el valor cada día lo haré, si debo obligarte a olvidarme también, juguemos a ser otros, sería tu peor enemigo sólo por tener algo de ti, podrías, podrías, podrías... cuando ya lo eres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario